El presidente Javier Milei profundizó su "batalla cultural" contra los grandes sectores industriales de Argentina. A través de sus redes sociales, el mandatario arremetió contra tres figuras clave del empresariado local como Paolo Rocca (Techint), Javier Madanes Quintanilla (Fate/Aluar) y Roberto Méndez (Neumen), a quienes acusó de ser parte de un "sistema corrupto" que perjudicó al país.
Con ironía y términos despectivos, Milei agradeció a "Don Chatarrín de los Tubitos Caros" (Rocca), "Don Gomita Alumínica" (Madanes) y el "Señor Lengua Floja" (Méndez) por haber dejado en evidencia, según su visión, los vicios de un modelo proteccionista.
"Muchas gracias por este aporte al despertar de un país que, pese a estos delincuentes, quiere ser grande nuevamente", sentenció el jefe de Estado en X.
La ofensiva presidencial no es azarosa y responde a tres frentes abiertos. El malestar con Rocca surgió tras la pérdida de una licitación clave para un gasoducto frente a una firma india, en un proceso donde el grupo local denunció "competencia desleal".
En medio del ajuste en la fábrica de neumáticos de Madanes Quintanilla, Milei cuestionó la postura de los empresarios que piden protección frente a China pero mantienen precios altos internamente.
La chispa final fue la confesión de Roberto Méndez, quien admitió que el sector "robó" con márgenes excesivos durante el cierre de importaciones del gobierno anterior.